El presidente Donald Trump compartió un mensaje para conmemorar los 250 años de aniversario de Estados Unidos, donde destaca la firma de acuerdos comerciales con El Salvador y otros países de América Latina.
El mandatario norteamericano señaló que su administración ha impulsado estos acuerdos para facilitar el acceso a los mercados salvadoreños, junto a otros países de América Latina como Argentina, Ecuador y Guatemala.
De acuerdo con Trump, estas acciones forman parte de una estrategia orientada a garantizar la seguridad, la prosperidad y la libertad en el hemisferio occidental.
El mandatario estadounidense resaltó que, durante su mandato, se han implementado medidas para proteger la frontera sur frente a amenazas externas y frenar el tráfico de drogas, al tiempo que se avanza en el desmantelamiento de redes narcoterroristas.
En ese contexto, Trump subrayó la importancia de los vínculos económicos con socios regionales: “He logrado acuerdos comerciales históricos con El Salvador, Argentina, Ecuador y Guatemala, lo que permite un acceso mayor y más ágil a sus mercados. Impedimos que una potencia extranjera hostil controlara el Canal de Panamá“.
Sus declaraciones se producen en un contexto de cooperación sostenida entre Washington y el Ejecutivo salvadoreño, liderado por Nayib Bukele, quien ha reiterado en varias ocasiones su disposición a mantener relaciones estables y mutuamente beneficiosas con Estados Unidos.
Un acuerdo para fortalecer la cooperación
El nuevo acuerdo bilateral de comercio recíproco entre Estados Unidos y El Salvador ha sido evaluado como un instrumento central para fortalecer la cooperación estratégica en la región y afianzar la influencia estadounidense en Centroamérica.
Como señaló The Washington Post, la administración de Donald Trump considera este pacto un “camino tangible” para consolidar la presencia de Estados Unidos y profundizar las alianzas con gobiernos próximos, en particular tras los avances en materia de seguridad económica y nacional.
En la fase final de las negociaciones, ambos gobiernos acordaron la creación de un grupo de trabajo encargado de supervisar la ejecución de los compromisos asumidos y resolver cualquier disputa emergente. Esta estructura busca asegurar que la relación bilateral avance hacia estándares más equilibrados y adaptados a los intereses de cada parte.
Funcionarios estadounidenses y salvadoreños han sostenido un diálogo sostenido en los meses recientes para garantizar la efectividad del acuerdo, especialmente en temas vinculados a la seguridad fronteriza y la lucha contra el narcotráfico.
El trato, anunciado el 29 de enero, introduce nuevos términos en el intercambio de bienes, servicios y cooperación económica.
De acuerdo con la información oficial difundida por la Casa Blanca y citada por Reuters, los principales objetivos son facilitar el ingreso de productos estadounidenses al mercado salvadoreño y eliminar barreras no arancelarias que han complicado la relación comercial en años anteriores.
El pacto incluye compromisos para eliminar obstáculos regulatorios, impulsar el comercio digital y proteger derechos de propiedad intelectual, así como reforzar los estándares laborales y ambientales.
Por otra parte, la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos explicó que El Salvador aceptará estándares estadounidenses en sectores como automóviles, dispositivos médicos y productos farmacéuticos. Se suprimirán requisitos de apostilla, se agilizarán certificaciones y se abrirá el mercado salvadoreño a nuevos productos agrícolas estadounidenses.
Además, el tratado contempla incentivos para la inversión en energía, telecomunicaciones e infraestructura, y estipula mecanismos de cooperación regulatoria y ambiental, lo que incluirá el combate a la tala ilegal y una mayor transparencia regulatoria, según confirmó el Departamento de Estado estadounidense.
