Por: Luis Alberto Fernández
Las Terrenas, en la provincia de Samaná, atraviesa una etapa decisiva en su desarrollo turístico. En los últimos años, el destino ha experimentado un crecimiento sostenido impulsado por inversiones públicas en infraestructura y por el interés del sector privado, factores que han elevado su posicionamiento tanto a nivel nacional como internacional.
Las mejoras en calles, iluminación urbana, accesos a playas y espacios públicos han transformado significativamente el entorno del municipio, facilitando la movilidad y fortaleciendo la seguridad. Estas obras no solo benefician al visitante, sino que también impactan de manera directa en la calidad de vida de los residentes, integrando el turismo al desarrollo comunitario.
Paralelamente, la llegada de nuevos proyectos hoteleros de alto nivel confirma la confianza del sector turístico en el potencial de Las Terrenas como destino competitivo del Caribe. Este crecimiento ha dinamizado la economía local, generando empleos y oportunidades para pequeños y medianos negocios vinculados a la actividad turística.
Sin embargo, el avance acelerado plantea retos importantes. El ordenamiento territorial, la sostenibilidad ambiental y la preservación de la identidad cultural se convierten en temas centrales que deben acompañar el desarrollo. El equilibrio entre modernización y conservación será clave para evitar que el progreso comprometa los atractivos naturales que hacen único al destino.
Las Terrenas se encuentra ante una oportunidad histórica: consolidarse como un modelo de turismo responsable, donde el crecimiento económico camine de la mano con la planificación y el respeto por su entorno. El éxito no dependerá solo de la inversión, sino de la visión con la que se construya su futuro.
