Santo Domingo.– La República Dominicana cuenta con las condiciones necesarias para retomar una senda de crecimiento económico sostenido de entre 4.5% y 5% durante el año 2026, aunque el logro de esa meta dependerá en gran medida de la evolución del entorno internacional y de factores externos que generan incertidumbre, afirmó el economista Antonio Ciriaco, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Al ser consultado sobre el liderazgo del país en el crecimiento económico de Latinoamérica, Ciriaco sostuvo que los pronósticos para 2026 son favorables y colocan a la República Dominicana a la cabeza de la región. Sin embargo, advirtió que dichos estimados deben ser monitoreados de forma constante, debido a la volatilidad del contexto global.
“Todos los pronósticos indican que la República Dominicana puede tener un buen año en 2026, pero estamos en un entorno lleno de incertidumbres. Lo más importante es observar de manera frecuente el comportamiento del entorno internacional para poder alcanzar el crecimiento estimado”, explicó.
El economista recordó que en 2025 también se proyectaba un crecimiento cercano al 4.5%, pero este fue recortado significativamente por transformaciones externas e internas, cerrando finalmente en torno a un 2.3%. En ese sentido, insistió en la necesidad de cautela al analizar las cifras proyectadas.
Entre los factores que podrían favorecer el desempeño económico en 2026, Ciriaco citó la posibilidad de tasas de interés más bajas en comparación con 2025, así como la permanencia de precios del petróleo relativamente bajos, elementos que calificó como positivos para la economía nacional.
No obstante, señaló que existen riesgos importantes asociados a la geopolítica regional e internacional. Mencionó posibles crisis en América Latina, la situación en Venezuela y las tensiones diplomáticas derivadas de acusaciones del expresidente estadounidense Donald Trump hacia países como Cuba, México y Colombia, las cuales podrían impactar sectores clave de la economía dominicana.
“Ante una situación política adversa en la región, sectores orientados al exterior, como el turismo, podrían verse afectados. El año pasado el país recibió casi 12 millones de visitantes, pero cualquier inestabilidad puede ralentizar la llegada de turistas extranjeros”, advirtió.
Asimismo, indicó que las remesas, una de las principales fuentes de divisas del país, podrían resentirse si se producen situaciones económicas o políticas adversas en las naciones donde reside la diáspora dominicana.
Pese a estos desafíos, Ciriaco reiteró que la República Dominicana lidera los pronósticos de crecimiento económico en la región, aunque enfatizó que el reto principal será sostener esa proyección a lo largo del año.
“Encabezamos la lista en términos de pronósticos, pero lo fundamental es mantener ese crecimiento. Hay condiciones para lograrlo, siempre y cuando el entorno internacional no se deteriore”, concluyó.
